Las visitas domiciliarias y las revisiones de gabinete del Servicio de Administración Tributaria son, en realidad, un dolor de cabeza para los empresarios… no me dejarás mentir!
Desgraciadamente, los auditores del SAT, cuando traen su orden de visita domiciliaria, en muchas ocasiones realmente se brincan todas las trancas y piden a los contribuyentes revisados información que no les corresponde pedir… tal es el caso de los estados de cuenta bancarios.
